Hilda informa:

„En este momento me siento muy mal y muy triste. Tengo tres hijos pequeños, de 10, 6 y 2 años. Mi marido también está muy mal, está en un pueblo cerca de Arequipa y está muy enfermo. Aunque se mejore, no podrá trabajar. Yo tampoco puedo trabajar, con mis tres hijos.

Antes de la pandemia, los domingos siempre había reuniones en el barrio con comida, pero ahora ya no. No sé cómo mantener a mi familia. Ahora estoy sola con mis tres hijos. Muchas gracias por su apoyo en esta difícil situación, ¡que Dios les bendiga! Muchas gracias“.

Dora informa:

„En primer lugar, ¡muchas gracias por su ayuda! Intentamos superar esta crisis de alguna manera porque no hay trabajo. La situación es muy difícil y sólo podemos pedir a Dios que nos ayude y nos salve pronto de esta pandemia.

Mis tres hijos están asimilando poco a poco la muerte de mi marido. La verdad es que es muy triste, muy difícil aceptar su muerte. Gracias por todo“.